El lenguaje del corazón es la poesía, el poema. No necesitas rebuscar, dilo con sencillas palabras.
«Sé tú mismo. Los demás puestos están ocupados.»
— Oscar Wilde.
Esta es la primera entrada de mi nuevo blog. Acabo de empezar a escribir este nuevo blog. ¡Mantente al día para leer más entradas! Suscríbete a continuación para recibir notificaciones cuando publique nuevo contenido.
Cada día al despertar Anhelo ver tu mirada Que irradie mis mañanas Más que el mismo sol de verano. Que cuando sonrías Un arcoiris inicie En cualquier lado Y que al anochecer Tus lunares brillen Cómo estrellas en el cielo. Estoy tan fascinado por ti Que hasta me encanta Cuando sudas en el entreno. Se que quieres amar Tanto como yo Pues tus acciones Y tus palabras Lo han dicho en ciertos momentos. Tal vez yo para ti no sea el indicado Pero vida… tu en la mía sí Sé que no soy el indicado Porque es a una mujer A la que estás esperando…
Aún espero que quites de mis manos estas tijeras con las que siempre me hago daño, que sanes mis heridas… y también las que vengan, porque he confiado en ti, sin quejas.
Aún espero que me salves de mis propios pensamientos, tan atroces como hilarantes, que me han puesto camisa de fuerza.
Tal vez pido mucho, o tal vez pido poco. La finalidad de esta poesía es vivir de la fantasía.
Porque aún no ha llegado ese ser anhelado que disipa dudas y cura heridas. Tal vez no deba esperarlo, pero si alguien allá afuera piensa como yo, y tiene las mismas ideas, quizás yo no sea un demente… quizás yo pueda amarte hasta la muerte.
Tengo esperanza y raciocinio activos, esperando que llegue ese que será mío, que me salve a toda hora y hagamos el amor hasta la aurora.
Ey, humano… Sé que a veces piensas que no me doy cuenta, que cuando lloras y no me acerco, es porque no me importa. Pero yo te miro, SIEMPRE. Solo que no sé cómo consolarte sin romper lo que estás sintiendo. Y sé que a veces, lo que más necesitás, no es un lamido ni un abrazo, sino que alguien no te apure a estar bien.
Yo no soy como tú. Tú miras primero, yo salto. Tú dudas, yo ya corrí. Pero no creas que no te entiendo. Tú y yo tenemos lo mismo adentro: las ganas de que el mundo sea más amable, el deseo de que alguien nos vea sin tener que hacer tanto ruido.
Y si, se te acercan cuando vamos caminando, no es solo por mí. Es porque tú brillás distinto cuando estás conmigo. Cuando me ves correr, reír con la lengua afuera, te sueltas un poco también. Y ahí, justo ahí, el mundo te ve.
No necesitás ser como yo. Yo ya soy lo que te falta a ti. Y tu eres lo que me calma. Eso no es parecerse, eso es elegirse.
Y yo, mi humano, te elegí desde el primer día.
—Lú.
Escrito por: Lú (desde la perspectiva de Julio Muñoz Sisalema)
¿En qué momento fallé? ¿En qué momento no supe cómo hacerlo? Tal vez no debí venir a estar a tu lado, solo desgracias he manifestado.
¿En qué momento me perdí? ¿En qué momento dejé de cuidar de mí? ¿En qué momento la luz al final del túnel se fue… y ahora me quedé sin él?
¿En qué momento dejé de reír? ¿En qué momento ya no estabas aquí? Te fuiste y me dejaste solo a mí, y yo eso nunca te lo prometí.
A veces te extraño… y eso es raro, porque soy yo mismo quien me ha hecho tanto daño. ¿Dónde estoy? Ya no lo sé… Ojalá me encuentre a mí mismo y retome la felicidad que ya se fue.
Tú, que vives en el corazón de los débiles, Con mentes fuertes y pensamientos atroces, Ojalá pueda irme a tus brazos con anhelo, Y tome las decisiones correctas, pero equivocadas.
Si tienes amor para dar, ¡dalo! No sabes que corazón estés sanando, Que pensamientos de sufrimiento, Estas disipando.
A veces puedes ser la cura En la vida de alguien. A veces puedes ser la tortura En la vida de alguien.
¡Sé útil! Que aún puedes Dar eso bonito Que todos merecen.
Siempre me preguntó Si, ¿Estamos bien? Si las sonrisas solo son parte Del maquillaje externo De lo podrido que estamos dentro De lo malo que se nos pega Porque algunos solo somos esponjas Absorbemos sin desechar Queriendo solucionar Vida de terceros.
Se vuelve tan cansado Tan necio Tan irritante Es que las palabras y acciones Duelen más Si es un familiar que te las dice Porque al menos a un tercero Sabías a lo que te arriesgabas.
Duele más la puñalada De una mamá, papá, hermano O cualquier pariente En primer grado de consigueanidad Porque el de un tercero O desconocido Que quisiste darle la mano como amigo Sabías en el fondo que tal vez sería Solo un mal agradecido.
No sirve de mucho explicar Si tú propia madre te dice «Que está harta de ti» Solo he entrado una vez más A un cuadro depresivo Ansioso Y en el que pienso que poner El punto final a mi existencia es lo mejor Para los míos.
Siempre tengo una sonrisa Aunque mi corazón Aclama ser amado Siempre doy consejos Aunque yo no los practique En mi vida a diario.
Que mal hice Que tan mal hijo soy Si no fumo, no mato, no bebo, ni violo Si solo quise salir adelante Y la vida ahora mismo la tengo truncada Cómo para recibir frustraciones De los seres donde se supone que debo encontrar paz.
Que mal hice yo Ahora sí me preguntó A mí corazón y mi cerebro ¿Estamos bien?