Historia los Neutrales: Resignación

Pero somos los dos que tomaremos la decisión, nadie más
No seré egoísta, no quiero hacerte daño
Mis intenciones son claras, son puras
Solo quiero llenar de amor tu alma, mi pedazo de cielo.

Pero si crees aún que es absurdo este escenario
Es mejor retirarnos y darnos un plazo de amor
Seguir nuestros caminos diferentes, pero seguros
No podemos ser los mejores amigos, de por medio algo nos marcó.

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

Historia los Neutrales: Retomando

Pero una noche decidí escribirte preguntarte como estabas
Algo en mi decía que lo haga, nos vimos otra vez
Y volvimos a caer en ese círculo vicioso
Que nos gusta y complace demasiado.
Volvimos a caer, volvimos a nadar en el dulce lago del amor
La miel que emanábamos era pura, era de amor
Pero duro muy poco, la duda te volvió a matar
Te enojaste sin razón alguna, volviéndome a dejar en la penumbra.

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

Historia los Neutrales: Tormentas

Pero decidiste alejarte
La confusión del plano sexual te mataba
La ansiedad de cómo actuar en la cama
Te importaba más, de lo que pudiera sentir el alma.

Entraste en un estado de depresión
Jurando y diciendo que nunca te habías sentido así
Desde hace mucho tiempo
Que temías volver a enamorarte y hacernos daño.

Así que te alejaste de mí, dejándome en la incertidumbre
Con más ganas de tus besos, de tus caricias
De esa locura que posees y que me enamora cada día
Es que me importas como ser humano, no como al papel que juegues.

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

Eliminar a un Contacto

Ojalá fuera tan fácil olvidar
Tan fácil como respirar
Tan simple como parpadear
Tan sencillo como eliminar a un contacto.

Pero no es fácil
Porque ya me acariciaste
Ya me hablaste al oído
Ya me besaste.

Tus caricias son una doctrina de paz
Para mi inestabilidad emocional
Y es que me conquistas
Solo tocando cada parte de mi cuerpo.

Tu voz armoniosa para mis oídos
Tan ponderosa, tan recia, tan intrépida
Me encantaría ponerle ‘repeat’ al sonido de tu vocablo
Esa melodía no me cansaría de oírla.

Tus labios que me llevan al mismísimo cielo
Que me llevan al borde de la gloria
Trozo de carne color rosa que me acurruca tal cuál niño en cuna
Es que ni la dulce miel se compara con el sabor de tus labios

Y podría dedicarle a cada parte de tu cuerpo
Miles y miles de poemas
Porque así me tienes
Peligrosamente enamorado…

Por: Julio César Muñoz Sisalema