Ojalá fuera tan fácil olvidar
Tan fácil como respirar
Tan simple como parpadear
Tan sencillo como eliminar a un contacto.
Pero no es fácil
Porque ya me acariciaste
Ya me hablaste al oído
Ya me besaste.
Tus caricias son una doctrina de paz
Para mi inestabilidad emocional
Y es que me conquistas
Solo tocando cada parte de mi cuerpo.
Tu voz armoniosa para mis oídos
Tan ponderosa, tan recia, tan intrépida
Me encantaría ponerle ‘repeat’ al sonido de tu vocablo
Esa melodía no me cansaría de oírla.
Tus labios que me llevan al mismísimo cielo
Que me llevan al borde de la gloria
Trozo de carne color rosa que me acurruca tal cuál niño en cuna
Es que ni la dulce miel se compara con el sabor de tus labios
Y podría dedicarle a cada parte de tu cuerpo
Miles y miles de poemas
Porque así me tienes
Peligrosamente enamorado…










