Fue así como decidí buscarte Y tus reacciones fueron correspondidas Pensamos en lo poco cuerdo que estábamos Pero no importo, estábamos nadando en la dulce miel del amor.
Es así que con el primer beso, llegaste hasta mi alma Cada caricia llego a lo más profundo de mí ser No me había sentido así desde tiempos inmemorables Yo había decidido no lastimarme más por nadie.
Pero no me culpo, ni te culpo, no culpo a nadie Amaré el momento en que te vi por primera vez Mientras conducía a dejar a mi acompañante Te veía por el retrovisor, mientras al disimulo me mirabas.
La primera charla fue nefasta Pensé nunca más verte Fuimos claros y concisos Pero la atracción fue más fuerte.
Nunca necesitaré alguna droga que no seas tú, Para poder escribir cada letra de mí estrofa, Cada línea de mí verso, Cada sátira de mis lamentos.
Es que me he acostumbrado a verte, De una manera distinta, De esa manera que juré nunca ver a nadie, Ilusionándome, como siempre me negué a que me pasará.
Es que no entendía porque me mentías Porqué jugabas con mi vida ¿Quizá te dije alguna mentira? Pues de ningún modo lo haría Nunca te engañaría.
Pero no malgastaré mi tiempo Preferiría creer en las hadas de Cottingley Profesar la magia de ellas Tal vez no me haga tanto daño Como el que tú produjiste en mí.
Hoy me encumbró con las ideas claras Sin lamentos, sin contriciones Haré lo mejor que sé forjar Vivir porque quién me conquiste Sin perder mi estación En amores dudosos.
Cuando pase todo esto Cuando acabé la incertidumbre Cuando pueda volver a estar con los míos Cuando no me aterre la idea de volver abrazar a alguien En es momento apreciaré más cada detalle Cada alegría Cada pelea Cada reunión familiar o de amigos Cada día Cada respiro Espero que todos en este tiempo hayamos reflexionado Y hayamos aprendido a querernos más A cuidarnos más Y porque no proteger nuestro planeta Que es nuestra casa, nuestro hogar Ojalá dejemos de ser tan egoístas Ojalá de verdad aprendamos amar
Ojalá fuera tan fácil olvidar Tan fácil como respirar Tan simple como parpadear Tan sencillo como eliminar a un contacto.
Pero no es fácil Porque ya me acariciaste Ya me hablaste al oído Ya me besaste.
Tus caricias son una doctrina de paz Para mi inestabilidad emocional Y es que me conquistas Solo tocando cada parte de mi cuerpo.
Tu voz armoniosa para mis oídos Tan ponderosa, tan recia, tan intrépida Me encantaría ponerle ‘repeat’ al sonido de tu vocablo Esa melodía no me cansaría de oírla.
Tus labios que me llevan al mismísimo cielo Que me llevan al borde de la gloria Trozo de carne color rosa que me acurruca tal cuál niño en cuna Es que ni la dulce miel se compara con el sabor de tus labios
Y podría dedicarle a cada parte de tu cuerpo Miles y miles de poemas Porque así me tienes Peligrosamente enamorado…