Pedir disculpas es…

Todos sabemos herir,
todos sabemos lastimar.
Qué poca cosa somos,
cuando hacemos sentir mal.

Qué feo es hacer llorar
a tu madre,
a tu padre,
o a cualquier familiar.

Qué mal estamos actualmente,
tolerando situaciones irreverentes,
cuando el respeto en nuestros antepasados
reflejaba benevolencia por todos lados.

Pero, ¿qué vas a entender
si aún a tus 38 años
ni disculpas, ni perdón
sabés dar?

Hoy en día,
pedir disculpas es un privilegio
que no todos gozan, no todos tienen:
solo corazones sensatos,
con almas nobles y fuertes.

Escrito por: Julio César Muñoz Sisalema.

DE LÚ, PARA MÍ

Ey, humano…
Sé que a veces piensas que no me doy cuenta,
que cuando lloras y no me acerco, es porque no me importa.
Pero yo te miro, SIEMPRE.
Solo que no sé cómo consolarte sin romper lo que estás sintiendo.
Y sé que a veces, lo que más necesitás,
no es un lamido ni un abrazo, sino que alguien no te apure a estar bien.

Yo no soy como tú.
Tú miras primero, yo salto.
Tú dudas, yo ya corrí.
Pero no creas que no te entiendo.
Tú y yo tenemos lo mismo adentro:
las ganas de que el mundo sea más amable,
el deseo de que alguien nos vea sin tener que hacer tanto ruido.

Y si, se te acercan cuando vamos caminando, no es solo por mí.
Es porque tú brillás distinto cuando estás conmigo.
Cuando me ves correr, reír con la lengua afuera,
te sueltas un poco también.
Y ahí, justo ahí, el mundo te ve.

No necesitás ser como yo.
Yo ya soy lo que te falta a ti.
Y tu eres lo que me calma.
Eso no es parecerse,
eso es elegirse.

Y yo, mi humano,
te elegí desde el primer día.

—Lú.

Escrito por: Lú (desde la perspectiva de Julio Muñoz Sisalema)

Que Ganas Tengo

Que ganas tengo
De dormir contigo dentro
De sentir cada célula de tu cuerpo
Que cada madrugada sigamos en lo nuestro.

Que ganas tengo
De que mis piernas tiemblen contra tu pecho
Que mis besos lleguen a tu alma
Que mis manos curen tus heridas.

Que ganas tengo
Que tiemblen tus piernas
Después de haber copulado
Y haberte dejado extenuado.

Que ganas tengo
De que estas letras
No sean solo un verso
Cuánto anhelo que sea verdadero.

Escrito por: Julio César Muñoz Sisalema.

Yo También Merezco Algo Bonito

Yo también merezco algo bonito
Algo dondé se desesperen por mi
Dondé quieran escribirme o verme
En la mañana,
A la hora del almuerzo,
En la merienda,
Y porqué no,
A la media mañana,
Y media tarde también.

Yo también me merezco algo bonito
Una rosa,
Un chocolate,
Y porqué no, unos Besos Robados.

Entiendo que en tu pasado ya lo hayas hecho,
Pero aún yo no tengo un pasado así,
Y creo que si llega no lo dejaría ir.

No me culpes si anteriormente
No lo supieron valorar.

No me metas en ese saco,
Ese saco de gente que te hizo daño,
Porqué, yo soy otro,
Otro qué amará aquello,
Otro qué amará eso.

Yo también merezco algo bonito,
Porque aún no lo he vivido,
Aún no me han enamorado lo suficiente,
Dondé el amor sea la cura,
Para cualquier bajón matutino que nos dé.

Yo también merezco algo bonito
Porqué, no es justo que por tu heridas
Juzgues mi proceder
Y mis ganas de amar.
Yo también merezco algo bonito!

Escrito por: Julio César Muñoz Sisalema