Mi Persona Ideal

No necesita ser perfecta
Me encantaría
Sanar su corazón
Crecer juntos
Ordenar su cuarto
Ayudar con su ideas
Que se desesperé
Por llamar mi atención
Que le guste verme sonreír
Asi mismo que le guste
Verme llorar
Soporte mis gritos
Mis caídas
Mis subidas
Aquí yo estaré
Para soportar las suyas
Que ame mis defectos
Que ame mis virtudes
Sean su mayor premio
Que le guste la poesía
Asi no le guste
Que le guste el arte
Asi sea solo por complacerme
Pues estaré dispuesto
Siempre a complacerle
Que le guste tomarme
De la mano
O acariciar mi mejilla
Cuando sea necesario
Que sus abrazos
Sean mi mejor calmante
Que las peleas terminen
Siempre con besos desesperantes
Que si nos hacemos daño
Nos ayudemos a reparar
Pero que nunca seamos desleales
Ni abusemos con maldad
Quiero darle un masaje por la noche
Hacerle sentir la persona
Más importante en el mundo
Regar el amor todo los días
Que duré muchos años
Aun después de muertos
Que los demás digan
«Nunca se dejaron de amar»

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

CJRP

Entré Jugando
Tuvimos sexo sin pensarlo
Pensé no volverte a ver
Decidiste repetir otra vez.


Yo creía que era un juego
Yo seguía siendo un tahúr
Lloraste nunca lo olvidaré
Pediste que me quedará contigo.


Acepte lancé mis dados
Me atrapaste de inmediato entre tus brazos
Nadé en el dulce mar de amor
Me proponía a que sea eterno.


Paso poco tiempo
El escenario cambio
Todo era tajante y distante
Pero yo solo quería amarte.


No veía la desilusión en ti
Solo me veía enamorado a mi
Que mal me ví y sentí
Cuando dijiste «ya fue mucho aquí».


Bloqueandoté de mis redes sociales
Pensaba ahogar ese mal que me causaste
Pero lo único que sentía
Eran más ganas de besarte.


Me dijiste que era extraño
Que no ajustaba entra las ideologías de tu familia
Pero mi corazón se empezó a llenar de odio
Y la soledad me seguía.


Llore y Lloré
Por mas de un año
Hace poco te volví a ver
Y aún me sentía un poco raro.


Quería tenerte otra vez
Pero no aguanté y confesé
Si, todo aquello que
Necesitabas saber.


Me hiciste a un lado
Y no te importo
Me volviste a decir ADIÓS
Pero mi corazón sano.


Porqué deje que el corazón hablará
Asi a mi alma rota le bastó
Entender que solo fuí tu mayor error
Pero para mi un gran amor!


Ahora entiendo que lo dí todo
Y aunque haya perdido
Gané experiencia
Y más amor hacia mi mismo.

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

¿En Qué Momento Me Perdí?

¿En qué momento me perdí?
De mis sueños
De mis metas
De mis ganas de vivir
De mis ganas de amar.

¿EN QUÉ MOMENTO?
Mis pensamientos de niño desaparecieron
Mis sueños con mi familia se esfumaron
¿a dondé se fueron?
Regresen POR FAVOR.

¿porqué no es como lo anhelaba?
¿porqué no es como lo soñaba?
Dime vida, Dimelo
No te rías o burles más de mi
Estoy cansando!

Todas las balas están a tú favor
Y en está ruleta rusa
No creo que gané yo
¿qué más esperas de mi?

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

ROMPECABEZAS

Sin embargo, quien soy yo?
Si quién soy yo para juzgarte
Si eres tu quién me motivo
A seguir aprendiendo acerca del dolor de amar.

Y mi corazón?… eso no te importo
Pero no me arrepiento de esto
Ahora recolecto cada trozo de mi alma
De mi ser, de mi corazón.

Traté de repararme
Traté de reponerme
Pero era en vano cada intento
Al final solo sentía como me desgataba.

Ahora prefiero armar un rompecabezas
Un objeto frío y plano de alguna pieza clásica
Que no me hiere, me entretiene
Me alegra, me motiva.

Me parto la cabeza pensando en cada pieza
Como cada parte de mi corazón que no puedo reparar,
No encuentro aún toda las piezas de mí
Pero espero terminar pronto y volverlo a enmarcar.

Para que nadie lo toque
Para que más nadie me hago daño
Espero crecer sentimental
Y que la resilencia me acompañe
Para no hacerme más daño.

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

Ave del Paraíso de Pennant

La oportunidad que me das
No se presentará muchas veces.
Debo aprovechar,
Y ser cauteloso en esta ocasión.

Te enamoraré,
Como nadie más lo ha hecho,
Asi me toque hacer la danza,
Del ave del Paraíso de Pennant.

Estoy listo, más qué preparado
Dispuesto a darte lo mejor
A enamorarte de pies a cabeza
A que no pares de verme.

Espero que mi danza
No solo sea para un momento
Sino un «para siempre eterno»
De esos qué no se olvidan.

Cuánto anhelo
Ser tu único deseo,
Amarte,
Y ser amado como nadie.

Por: Julio César Muñoz Sisalema

Cambiar

Algún día le importaré, ha…
Alguién que, se muera por…
Verme, todos los…
Dias, por acariciar cada…
Milimetro de mi piel, cada…
Espacio de mi ser, y…
Cada detalle de mi alma.

Pero aún estamos necios, aún…
Estamos Reáceos dejando, pasar…
Una oportunidad tras otra, dejando…
Pasar lo sublime por lo artificial, lo…
Único por lo común, lo…
Imperfecto por lo bello.

Cuando entenderemos…
¿Cuándo?
Que esperaremos
Tal vez quedarnos solos, en…
Un mismo infierno.

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

¿Cuánto Dura el Amor?

Sí…
¿cuánto dura el amor de hoy en día?
Parece que nada
Parece que solo es placer sexual
Y que ya no queremos construir
O hacer algo más que bién
Parece que nos cansamos
Tan rápido
Sin hacer nada…
¿Enserio?
¿Cuánto dura el amor?
Porque ya no lo intentamos,
¿a qué le tenemos miedo?
¿tal vez lo intentamos con la persona equivocada y juzgamos a las correctas?
Tal vez ese temor nos ata
A que no queramos formarnos
Con alguién que nos quiera de verdad
¿Tal vez el amor es un Negocio?
O simplemente existimos personas que…
…nunca sabremos amar o ser amados.

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

Amor en Tiempos de Cuarentena

Es increíble que aún pasando,
Lo qué paso en estos tiempos,
No aprendimos nada,
No aprendimos a valorar,
A querer o a amar.
Tantas vidas perdidas,
Tantas heridas vivas,
Debemos ser fuertes,
Debemos querernos más.
Espero que hayamos aprendido,
Algo del lenguaje universal,
Si, del lenguaje del amor,
Ese que no tiene limites, ni control.
Espero que nuestros caminos se crucen,
Para poder estar juntos,
Porque si es así,
Estoy listo para vivir otra pandemia,
Pero esta vez trataré que sea junto a ti,
Porque serás Mi Amor en Tiempos de Cuarentena,
No pasajero, serás mi amor eterno.

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

Ansiedad

Un día comencé a crecer,
Deje de ser ese pequeño,
Para ser ese gran, si,
Para ser ese adulto,
Que siempre quise ser.

Pero mis problemas también cambiaron,
Mi familia creció,
Mi lista de amigos, igual,
Mis problemas también crecieron.

Sin embargo, me sostenía,
Era firme, era claro, era conciso,
Me gustaba muchas veces esperar,
Esperar que todo llegue a mí.

Pero seguí inventando,
Seguí creciendo,
Seguí viendo la manera,
De sobrevivir de esta niebla gris.

Un día solo colapsé,
Mis nervios destrozados,
Mis sueños acabados,
La ansiedad era mi nueva amiga.

Hoy en día lidié con ella,
A tal punto,
Que le doy su beso de buenas noches,
Que le pido que no me deje.

Aprendí a vivir con ella,
A burlarme de ella,
Ahora es mi amiga,
Ya no me hace sufrir,
Me hace reír.

Todos pasaremos por este proceso,
Nadie esta a salvo,
Tampoco condenado,
Pero lo haremos,
Y para algunos será fácil, para otros no.

Por: Julio César Muñoz Sisalema.

Felicidad: Parte 2

…La FELICIDAD la he encontrado
Y no es precisamente a tu lado
La encontré y te explicaré
Comó fue qué la hallé.

La hallé en mi mascota
Cuando me despertó esta mañana
La sentí mientras me movía la cola
Cuando le dí su agua y su comida.

La hallé en el niño que pasaba a la escuela
En esa tierna e inocente sonrisa
La palpé en la señora de la tienda
Mientras despachaba mi pedido.

La ví llegando a mi trabajo
Mientras los oficinistas subían
Almorcé y la ví en la gente del restaurante
No noté preocupación alguna.

Salí del trabajo y mientras piloteaba mi auto
Alegre me sentía
Cantaba, conducía, y los carros que pasaban a mi lado
También les llegaba mi alegría.

Caminé a hacer deportes
Y noté una dicha en el cielo gris
En los truenos que sonaban, en los relámpagos que veía
Todo estaba bién.

Me llegaban notificaciones de pago
Y no me arruinaban la dicha
Pues he decido que mi postura positiva
Nadie me la cambiaría.

Es así como descubrí
Que la FELICIDAD
Es cuestión de actitud, de uno mismo
Y de nadie más.

No cambiaría por nada esta ventura
Más bién la compartiría
Hoy en día merecemos paz y armonía
No inestabilidad, ni desdichas.

Por: Julio César Muñoz Sisalema.