¡LLEGA PRONTO!

Aún espero que quites de mis manos
estas tijeras con las que siempre me hago daño,
que sanes mis heridas… y también las que vengan,
porque he confiado en ti, sin quejas.

Aún espero que me salves
de mis propios pensamientos,
tan atroces como hilarantes,
que me han puesto camisa de fuerza.

Tal vez pido mucho,
o tal vez pido poco.
La finalidad de esta poesía
es vivir de la fantasía.

Porque aún no ha llegado ese ser anhelado
que disipa dudas y cura heridas.
Tal vez no deba esperarlo,
pero si alguien allá afuera piensa como yo,
y tiene las mismas ideas,
quizás yo no sea un demente…
quizás yo pueda amarte hasta la muerte.

Tengo esperanza y raciocinio activos,
esperando que llegue ese que será mío,
que me salve a toda hora
y hagamos el amor hasta la aurora.

¡Llega pronto!

Escrito por: Julio César Muñoz Sisalema.

Pedir disculpas es…

Todos sabemos herir,
todos sabemos lastimar.
Qué poca cosa somos,
cuando hacemos sentir mal.

Qué feo es hacer llorar
a tu madre,
a tu padre,
o a cualquier familiar.

Qué mal estamos actualmente,
tolerando situaciones irreverentes,
cuando el respeto en nuestros antepasados
reflejaba benevolencia por todos lados.

Pero, ¿qué vas a entender
si aún a tus 38 años
ni disculpas, ni perdón
sabés dar?

Hoy en día,
pedir disculpas es un privilegio
que no todos gozan, no todos tienen:
solo corazones sensatos,
con almas nobles y fuertes.

Escrito por: Julio César Muñoz Sisalema.

RESCATE

Cuántas veces te busqué,
Y no estuviste.
Cuántas veces te miré,
Solo volteabas la mirada.

Te pedí la mano,
Solo la quitabas.
Te pedí tu apoyo,
Solo me ignorabas.
Te busqué en mi sombra,
Y te escondiste en la tuya.

Las cosas no solo se dicen, se hacen,
Se muestran, se accionan.
Tan difícil se ha hecho
Tener empatía con el resto.

Espero que mañana sea soleado,
Ya que esta noche fría
Se ha vuelto muy larga.

¡Rescata con acciones, no con palabras!

Escrito por: Julio César Muñoz S.

Como Un Niño

Si te pido que me engreías,
Como un Niño,
No me trates por inocente siempre.
Te pido el afecto,
La manera,
Como cuando consientes a un bebé.
Pero no pienses que tal vez,
Pienso inocentemente,
Porque tengo mis propios infiernos,
Porque tengo mis propios diablos.
Asi que no me tengas por inocente,
Al pedirte que me engrías como un niño.

Escrito por: Julio César Muñoz Sisalema.