Pero no me culpo, ni te culpo, no culpo a nadie Amaré el momento en que te vi por primera vez Mientras conducía a dejar a mi acompañante Te veía por el retrovisor, mientras al disimulo me mirabas.
La primera charla fue nefasta Pensé nunca más verte Fuimos claros y concisos Pero la atracción fue más fuerte.
Ojalá fuera tan fácil olvidar Tan fácil como respirar Tan simple como parpadear Tan sencillo como eliminar a un contacto.
Pero no es fácil Porque ya me acariciaste Ya me hablaste al oído Ya me besaste.
Tus caricias son una doctrina de paz Para mi inestabilidad emocional Y es que me conquistas Solo tocando cada parte de mi cuerpo.
Tu voz armoniosa para mis oídos Tan ponderosa, tan recia, tan intrépida Me encantaría ponerle ‘repeat’ al sonido de tu vocablo Esa melodía no me cansaría de oírla.
Tus labios que me llevan al mismísimo cielo Que me llevan al borde de la gloria Trozo de carne color rosa que me acurruca tal cuál niño en cuna Es que ni la dulce miel se compara con el sabor de tus labios
Y podría dedicarle a cada parte de tu cuerpo Miles y miles de poemas Porque así me tienes Peligrosamente enamorado…
Y es que me gustaría De ese amor bonito De ese amor Que con una sonrisa te enamora más Qué con una mirada te lleva a otra galaxia Que te estremece solo de pensar la próxima locura que podrías hacer Que te llena de paz Que en los momentos de tormentas Solo quieran mover esas nubes grises Y despejar ese cielo azul para los 2 Que se preocupe por ti Que quiera saber de ti Que se entregue completamente a ti Que sepa que es lo que te gusta Que te quiera tener de verdad en su vida.