¡LLEGA PRONTO!

Aún espero que quites de mis manos
estas tijeras con las que siempre me hago daño,
que sanes mis heridas… y también las que vengan,
porque he confiado en ti, sin quejas.

Aún espero que me salves
de mis propios pensamientos,
tan atroces como hilarantes,
que me han puesto camisa de fuerza.

Tal vez pido mucho,
o tal vez pido poco.
La finalidad de esta poesía
es vivir de la fantasía.

Porque aún no ha llegado ese ser anhelado
que disipa dudas y cura heridas.
Tal vez no deba esperarlo,
pero si alguien allá afuera piensa como yo,
y tiene las mismas ideas,
quizás yo no sea un demente…
quizás yo pueda amarte hasta la muerte.

Tengo esperanza y raciocinio activos,
esperando que llegue ese que será mío,
que me salve a toda hora
y hagamos el amor hasta la aurora.

¡Llega pronto!

Escrito por: Julio César Muñoz Sisalema.

¿Estamos bien?

Siempre me preguntó
Si, ¿Estamos bien?
Si las sonrisas solo son parte
Del maquillaje externo
De lo podrido que estamos dentro
De lo malo que se nos pega
Porque algunos solo somos esponjas
Absorbemos sin desechar
Queriendo solucionar
Vida de terceros.

Se vuelve tan cansado
Tan necio
Tan irritante
Es que las palabras y acciones
Duelen más
Si es un familiar que te las dice
Porque al menos a un tercero
Sabías a lo que te arriesgabas.

Duele más la puñalada
De una mamá, papá, hermano
O cualquier pariente
En primer grado de consigueanidad
Porque el de un tercero
O desconocido
Que quisiste darle la mano como amigo
Sabías en el fondo que tal vez sería
Solo un mal agradecido.

No sirve de mucho explicar
Si tú propia madre te dice
«Que está harta de ti»
Solo he entrado una vez más
A un cuadro depresivo
Ansioso
Y en el que pienso que poner
El punto final a mi existencia es lo mejor
Para los míos.

Siempre tengo una sonrisa
Aunque mi corazón
Aclama ser amado
Siempre doy consejos
Aunque yo no los practique
En mi vida a diario.

Que mal hice
Que tan mal hijo soy
Si no fumo, no mato, no bebo, ni violo
Si solo quise salir adelante
Y la vida ahora mismo la tengo truncada
Cómo para recibir frustraciones
De los seres donde se supone que debo encontrar paz.

Que mal hice yo
Ahora sí me preguntó
A mí corazón y mi cerebro
¿Estamos bien?

Escrito por: Julio César Muñoz S.