DE LÚ, PARA MÍ

Ey, humano…
Sé que a veces piensas que no me doy cuenta,
que cuando lloras y no me acerco, es porque no me importa.
Pero yo te miro, SIEMPRE.
Solo que no sé cómo consolarte sin romper lo que estás sintiendo.
Y sé que a veces, lo que más necesitás,
no es un lamido ni un abrazo, sino que alguien no te apure a estar bien.

Yo no soy como tú.
Tú miras primero, yo salto.
Tú dudas, yo ya corrí.
Pero no creas que no te entiendo.
Tú y yo tenemos lo mismo adentro:
las ganas de que el mundo sea más amable,
el deseo de que alguien nos vea sin tener que hacer tanto ruido.

Y si, se te acercan cuando vamos caminando, no es solo por mí.
Es porque tú brillás distinto cuando estás conmigo.
Cuando me ves correr, reír con la lengua afuera,
te sueltas un poco también.
Y ahí, justo ahí, el mundo te ve.

No necesitás ser como yo.
Yo ya soy lo que te falta a ti.
Y tu eres lo que me calma.
Eso no es parecerse,
eso es elegirse.

Y yo, mi humano,
te elegí desde el primer día.

—Lú.

Escrito por: Lú (desde la perspectiva de Julio Muñoz Sisalema)

Obsesionado

Obsesionado por ti
Obsesionado de ti
Quisiera tocar tus manos

Obsesionado por ti
Obsesionado de ti
Quisiera probar tus labios

Obsesionado por ti
Obsesionado de ti
Quisiera sentirte dentro de mi

Obsesionado por ti
Obsesionado de ti
Quisiera ver la mañana junto a ti

Obsesionado por ti
Obsesionado de ti
Con tu tatuaje izquierdo abdominal

Obsesionado por ti
Obsesionado de ti
Ser el motivo de verte sonreír

Obsesionado por ti
Obsesionado de ti
Que seas mío, no hay nada más que pedir

Escrito por: Julio César Muñoz S.

YO

¿En qué momento fallé?
¿En qué momento no supe cómo hacerlo?
Tal vez no debí venir a estar a tu lado,
solo desgracias he manifestado.

¿En qué momento me perdí?
¿En qué momento dejé de cuidar de mí?
¿En qué momento la luz al final del túnel
se fue… y ahora me quedé sin él?

¿En qué momento dejé de reír?
¿En qué momento ya no estabas aquí?
Te fuiste y me dejaste solo a mí,
y yo eso nunca te lo prometí.

A veces te extraño… y eso es raro,
porque soy yo mismo
quien me ha hecho tanto daño.
¿Dónde estoy?
Ya no lo sé…
Ojalá me encuentre a mí mismo
y retome la felicidad que ya se fue.

Escrito por: Julio César Muñoz S.