Tu mirada se ve apagada,
casi ya no tienes aura.
Has perdido tu rumbo,
tu brújula no solo está rota,
simplemente ya no sientes nada.
Qué difícil es vivir
mostrándote feliz
cuando en realidad
no lo es así.
Octubre de 2024.
Nunca te voy a olvidar.
Presente estás
y, cuando quieres, te vienes o vas.
No tengo anhelos
ni ganas de respirar de nuevo.
Solo quiero dormir sin despertar,
dormir y no sentir dolor en mi alma.
Destruido estoy,
muy amargo y melancólico la estoy pasando.
¿Cómo resurgir si las cenizas ya no sirven?
¿Cómo resurgir si ya no hay ganas de más nada?
Qué difícil es controlar las emociones
si ellas te controlan primero.
Ya no quiero a alguien para ser feliz,
ya ni envidia le tengo a los que están así.
Solo reafirmo y me aclaro
que para mí no habrá nadie.
Estoy marcado a una soledad eterna,
un plan que para mí era abominable.
En algún momento dejaré de respirar;
en ese momento hallaré mi paz.

